Ya estamos de vuelta en casa y antes de nada decir
que todo ha ido muy bien, hemos conseguido 10 ovulines sanos y maduros, me dijeron que 11 pero al final se quedan en 10. Asi que me he quedado impactada! no sabía que tenia tantos :)
Los dos últimos días han sido un poco estresantes, tenía una entrega de proyecto para hoy y junto a los viajes al hospital, los pinchazos y por ultimo la punción ha hecho que estuviera como una moto. Asi que ayer por la noche cuando ya por fin di mis últimas pinceladas al proyecto me permití el lujo de darme un bañito relajante y de espuma, eso si, me tomé también un Lexatin y fortasec para relajarme e intentar que mañana no me entrara mi famosa cagalera de los nervios , después me metí en la cama y me tomé media pastillita para dormir. Jamas tomo nada para dormir y Lexatin casi ninguna vez, pero para vencer ese miedo a la punción he preferido tomar estas cositas y me ha ido genial para dormir la noche de un tiron y que aun me duraran los efectos al día siguiente.
A las 5:30 nos hemos levantado y a las 6:30 nos hemos ido al hospital, sin beber nada desde el dia anterior (por eso todo me lo tomé por la noche)
Nos asignaron habitación y como no venía nadie, yo ya me empecé a desvestir en el baño y cuando ya me había quitado la parte de arriba, entró la enfermera (que no era muy agradable) a la habitación y me regañó por desvestirme, me dijo que no podía estar perdiendo ella el tiempo y esperar a que terminara de ponerme el camisón (30 segundos creo que perdió la amable señora!). Después de las preguntas de rigor me metí en la cama y mi marido se fue a la extracción. Ahí es cuando me entró mi famosa cagalera! pero bueno había tiempo después de visitar al señora roca ;) , vinieron las enfermeras a darme dos pastillitas, una para el dolor, otra para dejarme algo grogui y un pinchazo en el culete que era el relajante muscular y de ahí a la sala de espera del quirofano donde me pusieron el gotero, me inyectaron no sé que cosa para no vomitar y a esperar. Pensaba que iba a estar mas grogui pero estaba bastante lucida , lo único que sentía era frio, nada de nervios, y es que no sé como son los hospitales en España pero en este la manta es una toalla y qué fresquito se pasa!
Ya en el quirofano, me tumbaron en el potro
de torturas y ese foco, grande y redondo, luminoso me trasladó a las otras intervenciones... No dejaba de temblar, tenía mucho mucho frio, me pusieron otra toalla manta y empezó la función, digo punción :) . Esta vez el especulo no me dolió tanto, lo que si me dolió fue la anestesia local en el cuello del utero, uff! es que no sé para que la ponen, si ya de ir a las bravas que no me pongan eso!!... una vez no me pusieron nada y eran mas llevaderos los pinchaditos en el ovario que en esa parte del cuerpo que es muy sensible.
Empezaron con el derecho, no me decían nada, yo veía por una pantallita como entraba la aguja al foliculo y lo absorbía, el momento doloroso era cuando no atinaban al foli y tenian que pinchar varias veces, era como un calambre , como si pincharan un nervio. Ahí no aguanté mas y se me empezáron a caer las lagrimas aunque no me quejé.
Fue entonces cuando en mitad de ese quirófano frio me imaginé a mis compañeras de batallas a vosotras, y quienes me acompañan en este camino, os imaginé a mi lado, dandome la mano, "tranquila, no pasa nada" y ahora de nuevo las lágrimas salían pero no de dolor, si no de emoción, de arropamiento... a partir de ahí el dolor se hizo mas soportable y cuando ya me quise dar cuenta habían acabado. " La tortura se ha terminado" me dijeron.
Me llevaron a la sala de recuperación y me dijeron que mis 10 campeones eran maduros.
Despues de un par de horitas nos volvimos a casa , me dormí y mi marido me despertó con uno de mis platos favoritos, qué majo!
Y mientras comíamos, caía en la cuenta que en ese mismo instante mis ovulines y sus bichitos por fin se estaban conociendo...
Y una emoción muy grande nos envolvió.
Ahora a la espera el domingo de ver cuantos embrioncitos tenemos.
Muchas gracias a todas por estar aqui, por acompañarme y ayudarme en los malos momentos.